Una obra española plantea nuevos enfoques para entender el arte indio

El libro trata de acercar «el arte más importante de toda la tradición india» a través de planteamientos actuales que se alejan de la perspectiva ortodoxa del arte occidental, como el feminismo o la ecología, informó a Efe Fernández del Campo antes de la presentación.

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«En las formas de pensamiento asiáticas, que no son dualistas como las nuestras, el sí y el no van siempre unidos y en constante abrazo y tensión. Esa es una de las características más interesantes del arte indio, y sobre todo, más novedosas para el espectador occidental», subrayó.

A diferencia de la forma que tiene el arte europeo de manifestarse en la sociedad, la autora apuntó que el indio «nos ofrece esa capacidad de disfrutar de la contradicción, de regodearnos, es un arte muy sensorial y muy dedicado al goce, al disfrute de los sentidos».

Fernández del Campo explicó que la religión «impregna todos los aspectos de la vida» india, incluso en el más profano como la sexualidad, de ahí que las esculturas presenten «imágenes eróticas, de señoras exuberantes y un erotismo enorme en imágenes religiosas».

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«La India es un país que ha tenido una historia milenaria con muchísimas dinastías y reinos que han hecho un arte muy distinto desde los orígenes, pero, aparte de toda la tradición hindú, hay arte budista, islámico y jainista», agregó.

La autora destacó precisamente, en el estado occidental de Maharashtra, el conjunto de templos hindúes, jainistas y budistas situados en Ellora, o las cuevas de Elefanta, una isla de Bombay cuyas paredes representan imágenes de la mitología india; ambas declaradas Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.

Este detalle de que en la India convivan tantas religiones en un mismo lugar, provoca que el país sea capaz de traer el arte del pasado al presente.

La investigadora comentó que «cuando hablamos del arte griego, hablamos de un arte que ya no se hace y del que hay que reconstruir el contexto, lo vemos en museos o en lugares que están ya muertos».

Sin embargo, desde el momento en el que una persona acude a un templo en la India, «está contemplando las esculturas con el mismo contexto que tuvieron y se puede ver todo aquello cuando estaba vivo, porque sigue estándolo».

«El arte impregna todos los aspectos de la vida, desde los ceramistas que hacen los cacharritos para poner las velas en (el festival hindú de) Diwali, hasta el mundo del diseño textil, joyas, e incluso los diseños de las casas en el mundo rural», concluyó.

Fuente: EFE

Fuente: UH