Afirman que pudo haberse evitado 50% de daños por árboles caídos

"Con esto, podríamos prevenir seguramente más del 50 o 70% de los casos graves, y quizás de todos los que podrían terminar con la muerte de alguien", señaló.

Rivarola refirió que tras el despeje se precisa comenzar una base de datos que sirva para el futuro.

La oenegé A Todo Pulmón. Paraguay Respira coincide en que es urgente la realización de un censo de arbolado urbano, con el fin de verificar el estado fitosanitario.

Por ejemplo: especie, edad relativa, vitalidad, estado fitosanitario (plagas, hongos), presencia de huecos, pruebas de malas prácticas en podas y otros, punto GPS, tipología de fallos y colapsos, grado de peligrosidad, describió el biólogo.

CAÍDAS. En la zona de la capital, desde la Municipalidad de Asunción reportaron cerca de 350 árboles caídos. La jefa de la Unidad de Biodiversidad de la Comuna, María Esther Alvarenga, señaló que esta considerable cantidad tiene que ver con varios factores; entre ellos, citó las continuas deforestaciones en el país que –describió– disminuyen las barreras naturales contra el viento. También la falta de permeabilidad de vegetaciones que crecen entre los cementos y son invadidos por hongos.

Mencionó además casos de podas realizadas por la ANDE para el despeje del tendido eléctrico que debilita la copa del árbol. Esto –según la ingeniera– hace que el crecimiento sea desproporcionado. Por ello, indicó que lo ideal es contar con cables subterráneos y dejar que sean libres los árboles urbanos.

RECOMENDACIONES. Desde A todo Pulmón indicaron que los árboles en zonas urbanas requieren de podas periódicas entre los meses de mayo y agosto de cada año. Esto –aseguran– permite una estructura uniforme y equilibrada para evitar la caída de ramas por vientos fuertes y temporales severos.

Otra recomendación es verificar la presencia de termitas u otras plagas que atacan a los troncos y ramas de los árboles, en especial, a los más viejos.

También se debe tener en cuenta la presencia de manchas o savia en la base del árbol, que son indicadores de enfermedad y causan debilitamiento de las raíces, según la organización.

Se debe priorizar el diagnóstico del riesgo del arbolado en la planificación y gestión pública-urbano. Raúl Rivarola, biólogo.

Fuente: UH