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Especialista desmonta los mitos y las verdades en torno al Covid

Sobre el nuevo coronavirus se habla mucho, pero se sabe poco a la vez. Está en boca de todos y las evidencias científicas sobre los tratamientos aún permanecen en remojo, bajo la lupa de la ciencia, cuyo enfoque toma siempre un largo tiempo.

Mientras, una avalancha de informaciones y noticias falsas pululan en el ciberespacio, de las que tampoco se salvan los medios de comunicación tradicionales.

"Esto que estamos viviendo realmente no tiene parangón en la historia porque, si bien la pandemia de 1918 mató más gente, no teníamos la epidemia de la información en esa oportunidad y eso nos genera un doble impacto: Por un lado, estamos con la necesidad de encontrarnos con una enorme cantidad de información y, por el otro lado, cómo manejar esa información", dijo el Dr. Hugo Celauro, vicepresidente de la Sociedad Paraguaya de Medicina Interna, en un webinar organizado por la Cámara Paraguaya de Anunciantes (CAP)

El primero de los mitos –apuntó- es que las mascarillas hacen daño, con la supuesta reducción de la oxigenación pulmonar, que produce hiperventilación, que uno se intoxica con sus propias micropartículas. "Todo eso es una gran mentira. El tamaño de los filtros que tienen las mascarillas habituales, sean de tela o la mascarilla quirúrgica que mucha gente usa, de ninguna manera impide el correcto funcionamiento de la respiración", recalcó al señalar que las que son de tela se pueden lavar diariamente y volver a usarse y las quirúrgicas se deben desechar luego de su uso.

Desvirtuó un mito que apareció de la mano de Donald Trump, presidente de EEUU, quien lanzó que el coronavirus se podía tratar con inyecciones de desinfectantes. "El dióxido de cloro es otro gran mito: Se hizo popular en las redes sociales, las felicitaciones a Bolivia por haber permitido el uso de dióxido de cloro para tratar el Covid como la gran panacea", contó al acotar que el Ministerio de Salud boliviano desechó el uso de esa sustancia. "No hay evidencia científica de que el dióxido de cloro sea eficaz para el tratamiento del Covid ni otra enfermedad. Pero sí es muy útil para mantener limpia el agua de la pileta", ironizó.

ÉXITOS Y FRACASOS

Celauro repasó la gama de mitos y verdades sobre medicamentos probadas para tratar el Covid. Señaló un estudio de la Universidad de Oxford que concluyó que la dexametasona demostró ser efectiva para el tratamiento de pacientes de Covid-19 que están intubados en terapia intensiva. Pero, los pacientes que no requerían asistencia respiratoria no tuvieron ningún beneficio cuando se les suministraba esa droga.

"Otra estupidez es que ciertas personas quieran tomar ese medicamento para evitar contagiarse: La dexametasona es un antiinflamatorio muy potente y su rol está dado en un paciente que ya tiene daño pulmonar de modo a disminuir el riesgo de la llamada cascada citoquímica, que es la reacción del organismo", expuso, y dijo que todo esto está en revisión.

Entre los anticoagulantes, aclaró, no entra la aspirina. Investigadores de la Facultad de Medicina Icahn Monte Sinaí (Nueva York, EEUU) –comentó- estudiaron la historia clínica de 2.773 pacientes confirmados con Covid-19 ingresados a cinco hospitales del sistema de salud, en marzo.

"Encontraron que los anticoagulantes tomados por vía oral, por vía subcutánea o vía intravenosa pueden desempeñar un papel importante en el cuidado del paciente y puede prevenir posibles eventos mortales asociados con el coronavirus: ataques cardiacos, accidentes cerebrovascular (ACV) y embolia pulmonar. Estos tres eventos son frecuentes porque una de las cosas que hace el Covid es generar procesos de hipercoagulabilidad: La sangre se va coagulando dentro de pequeños vasos y esto puede producir infartos, ACV o eventos isquémicos periféricos", explicó al referir que esto fue una recomendación del Dr. Valentín Fuster, uno de los cardiólogos más reconocidos en el mundo.

Desde que empezó la pandemia se habló de la cloroquina y la hidroxicloroquina. "El 22 de mayo, en la prestigiosa revista The Lancet, se presentó el primer estudio que analizaba la eficacia de esa droga como potencial tratamiento del Covid. Pero, casi a la semana siguiente, el 2 de junio, la revista lanzó una expresión de preocupación sobre el estudio porque generó dudas en la comunidad científica y lo retiró el 4 de junio", dijo.

Resulta que dicho estudio no era estrictamente científico, sino una revisión de historias clínicas hechas por la empresa Surgisphere Corporation.

"Era un estudio basado en una gran mentira, y ¿quiénes son los que recomiendan usar?: Trump y (Jair) Bolsonaro, quien promovió la utilización indiscriminada de hidroxicloroquina (en Brasil)", criticó al añadir que ambos países junto a México y Perú tienen la mayor tasa de mortalidad. Lo mismo pasó con la azitromicina, que se basó -dijo- en un estudio de bajo alcance: 20 personas estudiadas.

OTRO FÁRMACO

Ahora campea la ivermectina: Lo presentan como un fármaco que mata al coronavirus en 48 horas.

"El trabajo de los australianos del Instituto Discovery de Biomedicina de la Universidad de Monash y del Instituto Peter Doherty de Infecciones e Inmunidad de la Universidad de Melbourne, dice que la ivermectina tiene la replicación del Sars Cov-2 y es capaz de matar al virus en un periodo de 48 horas. Pero este estudio fue realizado in vitro, o sea en cultivos celulares en laboratorio y las cantidades, las dosis que se deben utilizar para esta inactivación, son muchísimas más altas que las dosis que se obtienen en sangre con el medicamento. Por lo tanto, en esos cultivos celulares esto es cierto: la ivermectina destruye al virus en 48 horas; pero no tenemos ningún estudio prospectivo, randomizado y de doble ciego que demuestre esta misma efectividad in vivo", opuso.

Fuente: UH