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Jugar a la ruleta rusa con el virus

Aunque parezca muy traído de los pelos, hay quien justifica su imprudencia en el hecho de la corrupción del Gobierno. Si ellos roban, ¿por qué tengo yo que quedarme en mi casa? No, no tiene lógica.

Sabemos que ninguno en el Gobierno ni en su círculo de confianza son la Virgen María. Sabemos que habiendo endeudado al país por varias generaciones Cartes y Abdo, nos encontramos en el peor escenario a punto de suceder y hasta tenemos problemas con los insumos para los test.

Sabíamos bien que las camas de terapia y los respiradores no iban a ser suficientes. Sabíamos bien eso, porque algunos no olvidamos que este país y su permanente estado de despelote es el resultado de 70 años de malos gobiernos colorados. Lugo, pobre anga, apenas estuvo tres años, y hasta ahora tenemos que admitir que sus ministros de Salud y Hacienda fueron lo mejor que tuvimos en mucho tiempo. Ellos fueron buenos, incluso a pesar del mismo Lugo.

De modo que sí, podés hablar de la corrupción todo lo que quieras, da igual, porque cuando vuelvas a votar seguro que vas a volver a hacer la misma macanada…

Sin embargo, lo que no podés hacer es fingir que todo va bien y que el coronavirus no existe, porque sos supermán y solo te afecta la kryptonita; y a no ser que toda tu familia también haya llegado de Krypton, ellos podrán enfermar y morir.

¿Y qué se supone que vas a hacer cuando se amontonen los cadáveres en las veredas… como pasó en Ecuador, o ya te olvidaste de los videos? Como sos tan irresponsable, seguro que ni leés información confiable, como ÚH, pero te cuento que las fuerzas militares tienen una Compañía de Manejo de Cadáveres, y que ya están practicando para cuando esto se desmadre y Salud Pública no sepa qué hacer con las muertes masivas.

Nadie quiere que eso suceda. Es más, nadie luego quiere pensar en eso, pero vos y los miles de pelotudos que no pueden aguantarse y quedarse resguardados en su casa, nos están conduciendo al precipicio.

Cuando no haya una cama ni un respirador para tu mamá o para tu abuelo, te vas a preguntar si valieron la pena todos esos paseos a San Ber, ir hasta Areguá a comprar frutilla, ir en patota al súper, salir a beber con losamigos, juntarse para tomar tereré usando la misma bombilla, sin tapabocas, sin lavarte las manos. Y entonces ya va a ser demasiado tarde.

En el Paraguay volvimos a la vieja normalidad. Esa en la que actuamos como idiotas e irresponsables; y mientras jugamos a la ruleta rusa con un virus, Cartes y Mario Abdo solo se preocupan por sus propios y mezquinos intereses; los presidentes de seccional e intendentes solo piensan en las elecciones del próximo año y en sus zoquetes; y los proveedores del Estado ya están exhaustos de contar sus ganancias.

Este Gobierno es tan incapaz que ni con toda la plata del mundo hizo una campaña comunicacional y educativa, ni se van a animar a restringir y controlar un poco la cuarentena inteligente, que es lo único que podría detener la catástrofe que se viene, dado que no se puede confiar en la gente; porque solo hay que ver cómo votan cada cinco años…

A estas alturas solo nos queda encomendarnos a nuestra santa favorita, y cuidarnos: lavate las manos, usá tapabocas, guardá distancia física y no compartas el tereré con nadie. Que las frutillas de Areguá pueden esperar.

Fuente: UH