Acoso sexual: Monseñor Edmundo Valenzuela declaró en juicio contra sacerdote

En horas de la mañana el arzobispo de Asunción, Edmundo Valenzuela, brindó su testimonio en la sede del Juzgado de 1° Instancia de Luque en el juicio oral contra el sacerdote Silvestre Olmedo.

Valenzuela dijo que no pudieron terminar con la investigación contra el religioso porque el protocolo de la Iglesia refiere que cuando hay una denuncia de este tipo se abre una pesquisa interna; sin embargo, cuando la víctima denuncia el hecho en la Fiscalía, se detiene la indagación.

Acoso en la Iglesia: Arzobispo pide no hacer "de una piedrita una montaña"

La abogada querellante, Sonia Von Leppel, dijo que el arzobispo supuestamente mintió en su declaración ante el Tribunal de Sentencia.

«En su comunicado, el monseñor Edmundo Valenzuela había dicho por este caso que ‘se hizo de una piedrita una montaña’, entonces su posición era súper renuente, evadía las preguntas, mintió», expresó en conversación con los medios de prensa.

Explicó que el 31 de enero, tras hacerse público el caso, Valenzuela emitió una carta diciendo que la investigación canónica había concluido y que este documento fue ofrecido como prueba, sin embargo, este viernes dijo que la investigación nunca concluyó.

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«Esto quiere decir que no le aplicaron ningún tipo de sanción de manera interna, miente monseñor en ese sentido, no sé cómo va a desconocer que hay un informe firmado por el canciller y la máxima autoridad de la investigación canónica en donde refiere que se concluyó la investigación y se aplicó una sanción espiritual y que le habían separado a Silvestre Olmedo y remitido a un albergue para estar purificándose en ese tiempo», refirió.

Dijo que su declaración no los decepciona porque no esperan mucho de la Iglesia y reiteró que Valenzuela fue a mentir ante el Tribunal de Sentencia, con relación a lo que él había comunicado en enero, tras la denuncia del caso.

Abogado del sacerdote dice que es «una causa armada»

Por su parte, el abogado del acusado, Rodrigo Yódice, manifestó que el acoso requiere actos de hostigamiento y un abuso en la autoridad o influencia por parte del autor con relación a la víctima, y que no existen estos elementos y no se va a acreditar en el marco de este juicio.

«Aquí la máxima autoridad de la Iglesia ha dejado en claro que no existe la tal autoridad o influencia respecto al cura párroco con relación a esta persona. Máximo que se trata de una cuestión relacionada al voluntariado, en cuanto a la actividad que realizaba esta señorita», refirió.

Dijo que la querella va a tener que probar que el arzobispo de Asunción haya mentido y que él también cree que se dieron «muchísimas falsedades» en esta causa. Afirmó que cree que la sicóloga que examinó a la supuesta víctima lo hizo de «manera clandestina» con uno de los testigos, «contaminándose absolutamente por la única versión que le llegó».

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«Al derecho de la querella de creer de que el testigo mintió, también el derecho de la defensa de considerar la falsedad de otros medios de pruebas que fueron ofrecidos por la acusación pública en particular», expresó.

Aseguró que su defendido va a declarar en el juicio oral y público, porque tiene 32 años en el servicio sacerdotal y tiene que dar una explicación.

«Para mí, esto es una causa armada hasta más no poder, lastimosamente lo tengo que decir con mucha frustración que nunca pudimos demostrar eso. Llama la atención que el hecho ocurra el 21 de setiembre y recién se denuncie el 5 de diciembre de ese año», acotó.

Por último, dijo que durante el juicio, en ningún momento las preguntas iban en busca de una verdad real, sino «exponer a monseñor a una situación de presunta complicidad o encubrimiento».

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El juicio oral y público se retomará nuevamente el 10 de agosto. El Tribunal está integrado por Leticia De Gásperi como presidenta, la jueza Dina Marchuk y el juez Hugo Segovia.

El sacerdote Silvestre Olmedo fue denunciado por una joven que militaba en la parroquia San José de Limpio, en grupos juveniles, ante autoridades civiles y eclesiásticas.

La mujer afirmó que el religioso supuestamente la manoseó aprovechándose de la confianza que ella tenía hacia el religioso. El hecho habría ocurrido en 2016.

Fuente: UH