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Mario Vargas Llosa: es el momento de crear lectores en el mundo

El autor de La ciudad y los perros y Conversación en La Catedral resaltó que el libro comience con la historia de cómo aprendió a leer, a los cinco años, en el colegio La Salle de la ciudad boliviana de Cochabamba.

«Yo creo que aprender a leer fue para mí un hecho absolutamente fundamental, recuerdo con enorme entusiasmo, con enorme alegría, lo que fueron las primeras historias que podía leer, de tal manera que la lectura se convirtió desde esa edad, que era una edad muy pequeñita, en el gran placer de mi vida», rememoró con entusiasmo.

La vocación de una vida

El premio Nobel de Literatura de 2010 agregó que, a tan temprana edad, él «vivía, no leía, las historias» y consideró que «probablemente» su vocación de escritor «nace del placer» que le produjeron esos libros.

Sin embargo, la posterior decisión de dedicarse a la escritura profesional «fue un proceso porque en el Perú en ese tiempo era muy difícil ser un escritor, uno tenía que ganarse la vida».

«Nadie que yo conociera se ganaba la vida escribiendo, salvo que hiciera otras actividades, generalmente los escritores eran abogados, eran profesores universitarios que además escribían libros en el tiempo que les dejaba el trabajo alimenticio», acotó.

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Por ese motivo, durante esos años iniciales dudó «mucho» sobre el trabajo que debía hacer para ganarse la vida y en ocasiones pensó en la abogacía o en ser marino, aunque «al mismo tiempo leía, y el placer de la lectura superaba a todo lo demás».

«Finalmente decidí ser periodista», remarcó antes de recordar que su padre lo llevó durante unas vacaciones, antes del último año escolar, al diario La Crónica, donde conoció «otra Lima, otro Perú».

Era «el Perú de la noche, el Perú noctámbulo. Recorría comisarías, hacía informaciones locales y eso me permitió tener un conocimiento de Lima que fue muy distinto del que yo tenía antes, yo vivía en Miraflores, era un mundo más bien preservado, y aquí conocí el resto de Lima, el resto del Perú, todas las clases sociales, todos los barrios, fue una experiencia muy enriquecedora», contó.

El quinto y último año de educación secundaria lo hizo en la ciudad norteña de Piura «pero siempre trabajando en un periódico», de tal manera que su trabajo literario «tuvo esos comienzos que podemos llamar periodísticos».

Un mundo cambiado

A sus 84 años, el también autor de Pantaleón y las visitadoras y La fiesta del chivo consideró que ahora «las cosas han cambiado mucho en el Perú y para bien, por lo menos en este sentido».

«Hoy día un muchacho que tiene una vocación literaria puede trabajar en una editorial, por ejemplo, puede trabajar en un periódico, puede trabajar asesorando librerías, en bibliotecas; en el Perú de mi infancia nada de eso existía, o existía de una manera tan reducida, tan mínima, que era imposible ganarse la vida haciendo solo eso», sostuvo.

En ese contexto, señaló que los jóvenes escritores «deben asumir su vocación porque es la única manera como pueden ser realmente felices, por una parte, y, por otra parte, producir unas obras que sean valiosas».

Vargas Llosa enfatizó que «ese es un consejo que vale tanto para las chicas como para los chicos, en ese país que es muy distinto» del de su juventud y donde «las posibilidades han aumentado enormemente», algo que consideró «una cosa buena que favorece sobre todo a los jóvenes que tienen una vocación literaria o artística».

La maravilla de la literatura

El novelista peruano también remarcó que «hay tantos escritores como variedades de practicar la literatura», por lo que no cree que «haya una fórmula que sea válida para todos».

«En mi caso yo soy un escritor más bien realista, generalmente las cosas que he escrito han nacido de experiencias personales, cosas que me han pasado a mí, a alguien que he conocido, alguna cosa que he oído o incluso leído, que me impregna la imaginación y me está dando vueltas mucho tiempo», confesó.

Sin embargo, acotó que «cada escritor debe encontrar su propio método, el método que más le conviene, el que más lo inspira, el que más lo alimenta y en eso no hay una fórmula concreta».

Así como en una ocasión anterior escogió a Moby Dick, El Quijote y Guerra y Paz entre las obras que más lo impactaron, dijo que no puede dejar de lado «tantas novelas maravillosas que se han escrito», como el Ulises, de James Joyce, «que es una novela absolutamente indispensable porque prácticamente toda la novela moderna sale de ese libro».

Lecturas para niños

Vargas Llosa dijo que actualmente los niños tienen su primer acercamiento a la lectura mediante los cómics, que no existían cuando él era menor y se leían revistas como la argentina Billiken o la chilena El Peneca, que incluían textos que llevaban a «descifrar las palabras y convertirlas en imágenes».

Por ese motivo, afirmó que la publicación de libros infantiles es muy importante porque «uno contrae la pasión de la lectura de niño», algo que es «absolutamente fundamental».

«Yo tuve la suerte de que me ocurriera así y creo que los libros han sido la gran aventura de mi vida, que los libros me han dado todo ese sueño infinito que tienen los niños de viajar, de ser exploradores, de ser marinos, de volar en el espacio, todo eso me lo dieron los libros», explicó.

Ante la actual coyuntura «tan difícil» que afronta el mundo ante la pandemia del coronavirus, Vargas Llosa remarcó que «es el momento de crear lectores, de mostrarles a los niños lo entretenida que puede ser la lectura y todas las aventuras que se pueden vivir a través de la lectura».

Un libro para el Nobel

La biografía de Vargas Llosa, trabajado con la autora Jenny Varillas Paz y con ilustraciones de Camilo José Rivera, ha sido incluida en la nueva serie de la colección «Peruanos Power», que también incorpora a personajes como la maratonista Inés Melchor, la bailarina Vania Masías y la científica Jessica Márquez.

Al respecto, Adriana Roca comentó a Efe que consideraron que Vargas Llosa «definitivamente» debía ser uno de los personajes de la nueva serie de la colección, por lo que establecieron contacto con él en Madrid y la recepción que tuvieron fue «espectacular».

«Nunca me imaginé lo cercano y lo amable que ha sido, él cree en la literatura, tiene un profunda vocación literaria», comentó antes de asegurar que están «profundamente agradecidos» con el escritor, quien durante la entrevista resalto que el libro sigue «de una manera bastante didáctica los hechos capitales» de su vida.

Fuente: EFE

Fuente: UH