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“La gente no morirá por culpa del Covid, sino de la corrupción”

Corrupción, compras fallidas y hastío de la gente, enfrentada a las necesarias restricciones impuestas por el "modo Covid de vivir". Una combinación que a los ojos de la Dra. Gloria Meza, presidenta del Círculo Paraguayo de Médicos (CPM), puede resultar muy peligrosa en tiempos de pandemia.

El gremio que preside, justamente, emitió un comunicado el pasado jueves para poner los puntos sobre las íes, en materia de preocupación/realidad que les toca vivir a los médicos –y lo que les desvela-, en especial a los que están en la primera línea de la batalla contra el nuevo coronavirus o Covid-19.

El CPM reclamó al Ministerio de Salud que aplique "sanción ejemplar" para los funcionarios corruptos y en el mismo tenor exhortó a la población a no bajar la guardia y así mitigar el andar del virus que, desde las últimas semanas, está avanzando a mayor velocidad.

Luego de soportar una larga cuarentena obligatoria de al menos dos meses desde que ingresó el Covid al país, en marzo pasado, se logró una contención epidémica en sí. Pero, observan los médicos que el otro virus –el de la corrupción- no tomó descanso. Para variar, según denuncian, no se logró tener aún la infraestructura y el equipamiento hospitalario adecuados para soportar el pico intensivo de la enfermedad, como ya se ve que se da en países vecinos.

En ese contexto, insistieron en que el Ministerio de Salud, a través de los organismos competentes, debe castigar a aquellas personas que violaron la confianza de la sociedad incurriendo en actos de corrupción, que degradan la transparente vocación de servicio que deben tener los médicos.

–Coménteme, doctora, para empezar qué les impulsó a emitir el reciente comunicado, en el cual hablan no solo de cuidarse más que nunca sino también de castigar a los funcionarios corruptos…

–Los hospitales no están preparados, están como antes estuvieron, prácticamente. No hay muchas modificaciones, no hay grandes adquisiciones como ustedes ya saben. No fueron adquiridos los que tenían que adquirirse. Lo que se tiene son donaciones, las donaciones son limitadas. No hay mucha previsión en lo que puede suceder. Hay días en los que disponemos de un equipamiento y al día siguiente ya no se dispone más. Tenemos que manejarnos de otra forma y así estamos pasando.

–¿Por eso lo de extremar cuidados para no llenar los hospitales?

–Sí. Creo que el tema está en que la población tiene que tomar la responsabilidad del cuidado porque ya vemos que las cosas no están dadas como para que nosotros nos liberemos de esta situación que es bastante incómoda. Ese es el problema que la sociedad tiene que asumir, la responsabilidad del cuidado en forma voluntaria. No hay necesidad de que tengamos que estar controlando como se hizo en la cuarentena, que bajo un estricto control estuvieron encerrados. Creo que tenemos que tener el suficiente conocimiento de lo que nos espera, de lo que puede ser la situación y hay que cuidarnos; sobre todo las personas de cierta edad y que tengan comorbilidades. Y, como ustedes saben, las comorbilidades más frecuentes en Paraguay son la hipertensión y la diabetes; después las enfermedades reumáticas y artríticas que son manejadas con medicamentos que disminuyen las defensas. Ese es el tema, tenemos que cuidarnos mucho más porque sabemos que probablemente no tengamos los recursos necesarios para que se nos cuide en un momento dado en los hospitales.

–¿Qué es lo que más se retacea?

–Y los equipos de protección individual a los profesionales de la salud. Recién estuve hablando con la presidenta de la Sociedad de Enfermería y me dijo que iban a hacer un relevamiento de lo que disponen. Pero, hay una falta de previsión en la parte de equipamiento de protección, eso fue lo que también me dijo esta presidenta.

–¿Cómo toma lo que dicen las autoridades sanitarias cuando hablan de que hay equipamientos, solo que no se distribuye bien?

–Y probablemente sea ese el problema, pero ellos son los responsables también de la distribución. Ellos tienen que hacer la distribución como tiene que ser y no es que nosotros tenemos que andar diciéndoles que distribuyan. Tienen que hacer y listo.

–¿Qué piensa sobre el hecho de que hay cada vez más casos positivos circulando en la comunidad?

–Hasta ahora arrastramos. En una semana, hemos duplicado la cantidad de personas internadas y fallecidas que no tuvimos en los cuatro meses anteriores. Entonces, las cosas van muy rápido y esa rapidez es la que nos asusta, porque no sabemos si es que vamos a lograr cumplir con todos en un momento dado, si es que hay un aumento muy pronunciado de las personas que necesitan atención.

–¿Este ritmo va a llevar a la saturación de los hospitales que no están preparados?

–Exactamente, así es. Y ya nos damos cuenta de que nosotros tenemos que cuidarnos como población y no esperar a que alguien nos diga qué ni cómo tenemos que hacer. Nosotros vamos a ser los que vamos a sufrir después si no nos cuidamos.

–Se está produciendo una combinación peligrosa: corrupción y hartazgo colectivo por las restricciones ¿Hacia dónde conduce eso?

–Eso lleva a la desobediencia social y es lo que estamos viendo ahora. Hay una desobediencia social porque la gente está hastiada y cansada de estar encerrada. Entonces, ocurre esto que todo el mundo hace lo que quiere, lo que se le antoja y nosotros estamos pasando mal.

La corrupción y la impunidad llevan a la desobediencia social; eso ocurre acá y en otros países también. Pero, nosotros somos un país pobre y pequeño y deberíamos solucionar este problema porque, de lo contrario, la gente no morirá por culpa del Covid sino que, probablemente, muera por culpa de la corrupción. Y eso es lo que no tiene que pasar.

–Las autoridades se escudan en que ningún sistema sanitario aguantó la embestida del virus…

–Eso no justifica que nosotros no hagamos lo que tenemos que hacer; eso no justifica que los compromisos que tenían que haber asumido las autoridades y que no lo han hecho, lo cual ya raya la ética, que todavía no se haga. Aquí hay una promesa y algo que cumplir; no sé cómo lo harán porque vemos que la parte crediticia parece imposible de obtener.

–¿Estamos listos para la fase 4, desde el punto de vista sanitario?

–Algunos indicadores dicen que sí. Yo no solo pienso en la parte sanitaria sino que pienso en todas las personas que ya están hastiadas del encierro. No creo que un retroceso pueda ser beneficioso porque la gente ya está en un estado de desobediencia social. Pero, al mismo tiempo, nuestro sistema sanitario es muy limitado; entonces, no sería conveniente que pasemos a otra fase.

–¿Cómo se resuelve ese dilema?

–Es muy difícil tomar esas decisiones. El tema está en que tenemos que ser cautos. Uruguay tiene sus escuelas abiertas y ahí los aislamientos son voluntarios porque tienen una garantía en cuanto al costo: Están gastando 1.000 dólares por persona, por este tema de la epidemia, y acá no se gasta ni 200 dólares. Ellos no han hecho cuarentena en ningún momento y tienen solamente 30 fallecidos. Nosotros hemos hecho como dos meses de cuarentena y tenemos ya ahora más de 28 fallecidos.

Acá, esos 500.000 guaraníes que se les dan a los informales para que se queden en sus casas no les resulta y salen otra vez a trabajar. Es probable que tengan mayor ingreso que eso que les dan, trabajando en las calles.

–Es ínfimo; ¿se debería duplicar ese subsidio?

–No sé, eso se tendría que ver con los economistas si vale o no la pena. Pero, algo hay que hacer. Las personas que tengan conocimiento sobre ese tipo de actividad tendrían que asesorar para solucionar este tema. Algo tenemos que hacer para que la gente esté más tranquila. Después está el tema de los albergues que nos habían ayudado y ahora están todos colapsados. Entonces, la gente está en aislamiento domiciliario, y eso por lo visto no es tan efectivo.

–¿Qué piensa de los millonarios contratos y un aparente trato preferencial de Salud Pública con las empresas del clan Ferreira?

–En este momento ni en ningún otro, por supuesto, debería ocurrir. Esas son situaciones, realmente, son manejos criminales del aporte ciudadano. ¿Cómo van a hacer ese tipo de contratos? Todos sabemos que así se manejaban desde hace tiempo. Los problemas de los insumos hospitalarios, que eran muy caros o que se traían cosas que no eran útiles; muchas veces tuvimos esos problemas. Pero estas son cosas que no se aceptan más y en esta situación menos podemos aceptar.

–Se atribuyó a la escasez a nivel mundial. ¿Qué dice?

–Pero tiene que haber un manejo de otro tipo. Un aporte para la parte de Salud de mayor costo. No puede ser que sigamos con 4% del producto interno bruto (PIB), mientras que otros países tienen 7 hasta 10% del PIB en gasto de salud. Tenemos que modificar todo eso. Tenemos que ampliar, pero controlar porque no vale la pena ampliar si eso se va a ir todo en bolsas oscuras.

–¿Hay una rosca que se beneficia con las licitaciones en el Ministerio de Salud?

–Creo que sí y no solamente en el Ministerio de Salud, en otros también habrá la misma cosa. En todas partes están metidos ellos.

–¿Qué debía hacer el ministro Julio Mazzoleni que todavía no hizo con respecto a estos casos?

–Tenemos que mejorar un poco más en las actitudes morales y éticas. Todas las profesiones tienen que tener mayores valores éticos, no solamente la profesión médica, los profesionales del Derecho y los que manejan la parte de justicia. No puede ser que estemos en estas condiciones porque hemos perdido los valores éticos. ¿Qué les esperan a nuestros hijos y a nuestros nietos si no manejamos mejor estas cosas?

–De héroe a villano está pasando el ministro, ¿qué piensa?

–Me gustaba mucho, tenía un muy buen concepto de él; pero estamos perdiendo credibilidad, ese es el problema. Estamos perdiendo credibilidad en el manejo. A mí me preocupa mucho porque es como una traición hacia mis sentimientos hacia ellos. Pensé que iban a hacer las cosas bien, pero no están saliendo bien las cosas. Entonces, hay que ver por dónde va ahora el tema.

–¿Se soluciona todo esto sacando a un ministro del cargo?

–No sé, porque hay que ver un poco más adelante y ver qué hace la Justicia al respecto.

POSTURA. El gremio de médicos exige no solo más equipos de protección, sino castigo a los corruptos.

IMPREVISIÓN. Meza se hace eco de los reclamos y habla de falta de previsión en entrega de insumos.

COLAPSO. Aconseja cuidarse más que nunca para evitar llenar hospitales que "no están preparados".

APRIETO. Lamenta que la gestión del ministro de Salud sea empañada por sendas irregularidades.

Tenemos que mejorar un poco más en las actitudes morales y éticas. Todas las profesiones tienen que tener mayores valores éticos, no solamente la profesión médica, los profesionales del Derecho y los que manejan la parte de justicia. No puede ser que estemos en estas condiciones ¿Qué les esperan a nuestros hijos y nietos, si no manejamos mejor estas cosas?

La corrupción y la impunidad llevan a la desobediencia social. Eso ocurre acá y en otros países también. Pero somos un país pobre y pequeño y deberíamos solucionar este problema porque, de lo contrario, la gente no sino que, probablemente, muera por culpa de la corrupción. Y eso es lo que no tiene que pasar.

Perfil
Gloria Meza Rojas
Es neuróloga y neurofisióloga con título de la Universidad René Descartes de París, Francia. Actualmente es presidenta del Círculo Paraguayo de Médicos (CPM), ente que aglutina al sector para la defensa de los derechos laborales y otros. Egresada con el título de Doctora en Medicina y Cirugía de la Universidad Nacional de Asunción (UNA). Fue presidenta de la Liga Paraguaya de Lucha contra la Epilepsia. Ocupó también el cargo de presidenta de la Sociedad de Neurología del Paraguay. Además, presidió la vicepresidencia de la Sociedad Iberoamericana de Enfermedades Vasculares Cerebrales. Meza trabaja en el Hospital Central del Instituto de Previsión Social (IPS) y el Hospital Militar Central. La doctora ingresó al gremio en 1974 y hoy está al frente de una de las instituciones gremiales más importantes del país. Además, trabajó en el Instituto de Medicina Tropical y el Hospital Nacional de Itauguá.

Fuente: UH