Una vida de entrega y servicio a favor de todos

Las cuerdas de una guitarra en la casa del barrio Trinidad aguardan unos dedos que ya no volverán a bailar con ellas. Gatos y perros de esa misma casa mirarán hacia todas las direcciones y rincones, buscando a la dueña que ya no estará con ellos. Aunque el accidente ocurrido en Trinidad en la madrugada del miércoles, y que en la tarde de ese día se llevó la vida de Leyla Ayala, su legado continuará presente por siempre con quienes la conocieron.

Hiperactiva, jugadora de rugby, dedicada a los más necesitados. Así la describen quienes la conocieron. En Trinidad, su barrio, la recordaban también por su alegría. "Era alegre, feliz, siempre estaba sonriendo. Tenía muchas actividades", cuenta una de sus vecinas que evitó identificarse.

"Era una chica muy dada a la gente, siempre estaba para los más necesitados. Varias veces llevó a niños de la calle a comer con ella. Siempre estaba dispuesta para ayudar", contó Guido Ramírez, tío de la joven de 23 años.

También fue madrina de dos niños que seguían tratamiento oncológico en un hospital público. Contó que para su sobrina no existía ni hora ni día para ir a dar una mano a quien la necesitaba.

El señor Ramírez se encontraba en el velorio en el momento de la conversación con ÚH. De fondo se escuchaban las palabras que recordaban a Leyla y destacaban esa disposición de servir a la gente.

Su tío recuerda además que Leyla había empezado hace un año sus clases de guitarra. "Le gustaba mucho, tenía varias. Muchas veces no podía asistir a su curso porque tenía que viajar para ayudar a sus compañeros ", contó. La música también estaba presente en su vida de otra manera. "Le gustaba mucho ir a los karaokes", agregó Ramírez.

PROYECTOS

El 15 de octubre, la joven había publicado en su perfil de Facebook: "Un año más y graduación". De esta manera aguardaba con entusiasmo el tiempo que le faltaba para culminar su carrera en la Facultad de Derecho de la UNA.

Ese era uno de sus grandes proyectos, culminar el ciclo académico en la facultad donde también era representante suplente ante el Consejo Directivo. Por la labor que desempeñó en vida en la casa de estudios, ayer se declaró asueto y le brindaron las más altas distinciones y honores.

Sus anhelos llegaban más allá de acabar su carrera. Indignada por la corrupción nuestra de cada día, tenía como fin llegar a un puesto importante. "Siempre decía que iba a llegar a ser senadora para poder luchar contra las injusticias y ayudar a los más necesitados. Era una nena que iba de frente", contó el tío.

Los animales y los viajes, además de pescar, también eran otras de las cosas de la vida que le apasionaban. "Pero la pesca era solo deportiva, una vez que agarraba al pez, lo soltaba de nuevo", aclaró Ramírez.

Cuando empezó a hacerse más masiva la campaña de donación de órganos, Leyla selló su nombre en la lista. "No pensó dos veces en presentarse como donante", cuenta su tío. Aunque a la familia le costó, cumplieron con el deseo de la joven.

Ante todo lo hecho en su vida, varios amigos ya piensan en llevar adelante una fundación con su nombre. La idea es seguir su labor humanitaria y perpetuar ese legado eterno.

DEDICACIÓN. Destacan que la joven que falleció en el accidente era muy servicial.

PROYECTO. Existen intenciones de crear una fundación para honrar su memoria.

Varios amigos de la estudiante de Derecho dejaron sus mensajes de despida en su muro del Facebook

Viviste de tal manera que Tu presencia se notaba, y ahora aún más tu ausencia… Solo muere lo que se Olvida… y nosotras nunca te olvidaremos Azulita.
Karina Rolón González

Hasta con tu partida nos dejaste una lección, la de dar vida y esperanzas a otras personas que necesitan de tu fortaleza, Leylu Ayala.
Gloria Sánchez

¡Gracias por tanto, querida amiga, perdón por tan poco!, espero que estés en un mejor lugar con esa risa que te caracteriza transmitiendo esa alegría que solamente vos podés hacer llegar en las personas.
Martín Jara

Otro gesto altruista que renueva vidas
Milciades Salinas, un paciente que estaba conectado a un corazón artificial en el Hospital San Jorge, fue uno de los beneficiados con la donación de órganos de Leyla Ayala. El corazón de la joven fue trasplantado al paciente cuya situación era insostenible con la máquina. Un riñón irá al Hospital de Clínicas, otro al Nacional de Itauguá, las córneas aguardarán por un receptor, al igual que los huesos y tendones.

Fuente: UH