Tras 6 días de protesta, capital de Chile amanece sin custodia militar

La capital de Chile, Santiago, trata de recuperar la normalidad este jueves, ofreciendo cada vez más una estampa tan cotidiana como la de cualquier otro día antes del surgimiento de este fenómeno.

El metro de Santiago tiene tres líneas en funcionamiento parcial, la flota de autobuses urbanos presta servicio completo y funciona con normalidad y cada vez más comercios abren sus puertas.

«La situación de orden público y de seguridad ciudadana está mejorando», dijo a la prensa el presidente de Chile, Sebastián Piñera, que no obstante, aún mantiene en estado de emergencia a casi todo el país, con el Ejército a cargo de la seguridad, que la pasada noche y madrugada volvió a decretar toque de queda en multitud de comunas y ciudades.

Sin embargo, las clases siguen suspendidas en demasiados colegios y universidades y, al menos hasta este día, la cronología de cada jornada ha sido similar y según se acerca el medio día miles de ciudadanos se van congregando en distintas plazas y calles de forma pacífica.

«Estamos sufriendo el desabastecimiento de alimentos», relata paraguayo en Chile

En paralelo a esas marchas en paz, algunos grupos siguen generando disturbios e incendiando y saqueando locales comerciales e incluso hoteles, como ocurrió este miércoles.

Las manifestaciones violentas, con multitud de focos de incendio en estaciones de metro, supermercados y almacenes, y con grupos de personas saqueando comercios fueron las primeras imágenes que dio este fenómeno, que estalló el pasado viernes, tras una semana de protestas por el alza del precio del suburbano de Santiago.

Con el estado de emergencia declarado y los militares en la calle, se han producido varios casos de presuntos abusos y violaciones de derechos humanos y, según el Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH) de Chile, al menos 5 de los fallecidos hasta el momento lo fueron a manos de agentes del Estado.

Esta represión ha sido acogida como uno más de los reclamos que la mayoría de los ciudadanos que se manifiestan en paz claman por las calles, por reformas estructurales en pensiones, educación o salud que acaben con la desigualdad que les genera el modelo neoliberal chileno.

Nota relacionada: 10 claves para entender el estado de emergencia de Santiago de Chile

Esta misma mañana, la Cámara de Diputados de Chile, con 67 votos a favor, 31 en contra y 14 abstenciones, aprobó una Comisión Investigadora sobre los actos, la actuación de los ministerios del Interior y de Defensa, para la declaración de estado de emergencia y el actuar de las Fuerzas Armadas, de Seguridad y de Orden.

El INDH, una entidad pública pero autónoma, contabiliza, después de seis jornadas de protestas, una cantidad de detenidos de 2.410 en su último balance, de los que 898 se produjeron en Santiago y el resto en otras regiones.

En cuanto a los heridos, el organismo de derechos humanos contabiliza 535 personas víctimas no mortales desde el pasado jueves, de los que 210 del total de heridos fueron por armas de fuego.

El Instituto Nacional de Derechos Humanos ha presentado ya 55 acciones judiciales por las situaciones que reportan desde hace días durante las manifestaciones.

Las cifras del INDH son mucho más abultadas que las del Gobierno, que da cuenta de 197 heridos, según el último informe entregado este miércoles por el Ejecutivo.

Fuente: EFE

Fuente: UH