59 países buscan solución a crisis de Venezuela en cumbre de Lima

Fuentes oficiales peruanas informaron ayer que a la cumbre de Lima, cuya organización le fue encargada a Perú en abril en Santiago de Chile, sí asistirán representantes de naciones como México y Uruguay, que no reconocen al líder opositor Juan Guaidó como presidente interino de Venezuela.

Además de los miembros del Grupo de Lima y de la UE, entre ellos España y Finlandia, que actualmente preside el Consejo Europeo. La cita contará con una delegación de alto nivel de EEUU, encabezada por el asesor de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, John Bolton, y el secretario de Comercio, Wilbur Ross. Una funcionaria del Gobierno de EEUU explicó ayer en Washington que la asistencia de Bolton y Ross es provisional y que existe la posibilidad de que también acuda el enviado de EEUU para Venezuela, Elliott Abrams.

Bolton y Abrams son dos de los miembros del Gobierno de Donald Trump que han liderado la estrategia de EEUU para intentar sacar del poder al mandatario venezolano, Nicolás Maduro, y conseguir que haya una transición liderada por Guaidó, reconocido como jefe de Estado por medio centenar de países.

Además de países tan diversos como Alemania, Azerbaiyán, Corea del Sur, Eslovaquia, Francia, Grecia, Honduras, Hungría, Marruecos, Nueva Zelanda, Paraguay, Polonia, Reino Unido, República Checa, San Cristóbal y Nieves, Serbia, Sudáfrica y Ucrania, también asistirán representantes del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), el Banco de Desarrollo de América Latina-CAF y la Unión Europea.

Al referirse al nivel de representación, las fuentes peruanas agregaron que estarán 10 cancilleres y 5 viceministros de Exteriores, así como altos funcionarios de los países visitantes.

En julio, el canciller peruano, Néstor Popolizio, explicó que se había invitado a cien países, incluidos Cuba, China, Rusia y Turquía, con la intención de que la reunión fuera bastante amplia.

DEMOCRACIA. Perú planteó esta cumbre para conversar sobre la mejor manera de recuperar la democracia en Venezuela, y examinar el impacto generado por la migración masiva desde ese país hacia naciones vecinas, según precisó Popolizio en ese momento. En ese sentido, se busca elevar el nivel de consulta y coordinación entre los diferentes grupos interesados en la crisis venezolana, centrándose en la necesidad de la recuperación de la institucionalidad democrática, a partir de la celebración de nuevas elecciones. También se plantea que la comunidad internacional se involucre en la necesidad de reconstruir el país, ya que se considera que la crisis interna pasó a convertirse en una crisis internacional.

Fuente: UH