Colegios también son cómplices en los casos de acoso, asevera experta

Es lo que advierte la coordinadora de Sicología Forense de la Defensoría Pública, Alma Segovia, quien además es docente en la Universidad Nacional de Asunción (UNA).

Por otro lado, también deben darse medidas drásticas para los responsables y los padres deben conversar más con los hijos sobre empatía y sororidad, dice.

"Muchas veces, el mismo colegio es cómplice, se calla muchas veces para no perder alumnos, para no tener problemas, se calla para que esté todo tranquilo, hay como un silencio cómplice", sostiene la especialista.

Agrega que se trata de tapar esta situación con charlas y reuniones, pero una vez que ocurrió el hecho estas medidas son insuficientes. "Estas son conductas repetitivas, que se van dando desde hace tiempo. Entonces, las medidas tienen que ser drásticas de parte de las autoridades de la institución", apunta Segovia.

Sostiene que las medidas drásticas implican actuar desde un primer incidente que pudo observarse dentro de la institución. "Si se aplican los reglamentos internos, a lo mejor no se llega a estos casos extremos (Cristo Rey) y se evitan actos de violencia y también la necesidad de expulsar estudiantes", reflexiona.

EMPATÍA. Segovia dice que otro punto de reflexión es la falta de valores en la escuela y en la familia, como la empatía, la solidaridad o la sororidad que demostraron las alumnas, quienes denunciaron violencia en el colegio católico.

"Lo que hicieron las estudiantes es muy positivo porque ayuda a que estos casos no se escondan, que se identifique a los responsables y que las instituciones tomen cartas en el asunto", remarca.

La sicóloga y abogada expresa que estos valores deben comenzar en la casa, para luego darse en el colegio.

"Los chicos ven en el celular de los propios padres ciertos videos o fotografías que no se ajustan al ejemplo que los progenitores dan o que verbalizan", expone.

Entonces, concluye que las conversaciones en familia deben darse con mayor frecuencia y hablar del respeto al otro.

"Estas cuestiones dejan heridas y la víctima se siente manoseada desde un principio y también por el sistema, por la cultura que tenemos", cuestiona la especialista.

El lunes pasado, con una sentata en la formación, un grupo de alumnas del Cristo Rey tomaron el micrófono para alzar la voz en el caso de violencia telemática, que implica la difusión de mensajes, fotografías, audios, videos u otros que afecten la dignidad o intimidad de las mujeres, según la Ley Nº 5777.

Investigación. Las fiscalas Fátima Escobar, de la Niñez, y Silvana Otazú, de Delitos Informáticos, tomaron declaraciones ayer a los directivos, docentes y las alumnas presuntas víctimas en la sede del colegio Cristo Rey, donde trascendió que serían tres los alumnos implicados en la supuesta violencia telemática.

Las agentes del Ministerio Público informaron que iniciaron de esta manera las investigaciones sobre las graves denuncias registradas y que tomaron estado público.

El Ministerio Público actuó de oficio, al igual que el Ministerio de Educación y Ciencias (MEC), tras enterarse del caso mediante las redes y medios de prensa.

El abogado defensor del centro escolar, Jorge Bogarín, se limitó a expresar que por cuestiones legales no podía dar mayores detalles sobre la intervención de la Fiscalía en el tradicional colegio privado de la capital. La defensora de la Niñez Marina Soerensen intervino igualmente en el caso.

De momento, el colegio Cristo Rey no tomó postura oficial sobre lo acontecido.


Fuente: UH