Soluciones

Ahora, el Gobierno de Mario Abdo, que heredó la obra del gobierno de Horacio Cartes, ni siquiera garantiza que los trabajos culminen en los próximos cuatro años.

En una entrevista a Última Hora, el gerente del proyecto, Óscar Stark, sostuvo que el Metrobús es una muy buena solución, por la capacidad de pasajeros, que es el más importante de la ciudad de Asunción. Requiere de una capacidad de entre 12.000 y 15.000 pasajeros hora/sentido, que se mide en el momento en que más se requiere; o sea, las horas pico.

Stark destacó que no hay muchos otros modos de transporte que permiten cubrir esa capacidad. Indica que se habla del teleférico, de trenes livianos elevados, pero no llegan a la capacidad de pasajeros que se necesitan. Como ejemplo, citó el caso del teleférico de La Paz (Bolivia), que tiene una capacidad de 4.000 y puede llegar a 6.000, por lo que su implementación en el país debe ser en otro corredor.

Pero Stark no es el primero que hace un análisis de la situación del transporte público y propone soluciones. El problema es que mientras los análisis siguen, gobierno tras gobierno, las soluciones no llegan.

El primer diagnóstico sobre la situación del tráfico y del transporte público se dio en 1984.

Treinta y cinco años después el colapso del tránsito es real y palpable, y el transporte público sigue más deficiente que nunca.

Si bien es entendible que el proyecto de Metrobús es una obra heredada, no se conocen otros planes de solución del transporte público en otros corredores, también colapsados.

Hasta ahora no se habla de licitar corredores como el de la avenida Mariscal López, Acceso Sur o Acceso Norte. Pareciera ser que se espera ver si funciona o no el proyecto en el corredor de la ruta Mariscal Estigarribia-avenida Eusebio Ayala para avanzar o buscar otra solución.

El proyecto de tren de cerca-nía, que cubrirá el trayecto Asunción-Luque-Ypacaraí, tampoco muestra avances significativos. Se habló en principio de que comenzaría a operar en el 2020.

Los procesos burocráticos –que tampoco brindan 100% de transparencia– están acabando con la paciencia y la salud de la gente.

Pareciera que las instituciones trabajan en solitario y como se les place. Mientras se desarrollan proyectos de ensanchar calles y avenidas de acceso a la capital del país, no se plantean proyectos de transporte público que acompañen a las obras planeadas, licitadas o ejecutadas.

Y se termina sumando más tráfico de vehículos de uso particular, volviendo a colapsar las ¿nuevas? vías de acceso y salida de Asunción y alrededores.

Mientras todos los países de la región llevan años invirtiendo en mejorar el transporte público para dar mayor calidad de vida a sus habitantes, aquí vemos cómo colapsan las calles en días de lluvia y el tránsito se vuelve caótico.

Ya no queda tiempo para seguir haciendo diagnósticos por separado. Mario Abdo Benítez tiene que reunir a todos los responsables de entes involucrados en obras viales y transporte público de pasajeros y exigirles una solución unificada a corto plazo.


Fuente: UH