Párkinson, un mal degenerativo latente en la tercera edad

Se cree que la causa, en la mayoría de los casos, es adquirida, ya que no se confirma que pueda ser hereditaria o genética. En tanto, muchos investigadores piensan que es consecuencia de una combinación de la susceptibilidad genética y exposición a uno o más factores ambientales que desencadenan la enfermedad.

Aunque el párkinson no es curable, con un tratamiento adecuado, el paciente puede mejorar su condición de vida.

En Paraguay, solo en el Servicio de Neurología del Hospital Central de Instituto de Previsión Social (IPS), el área de movimientos anormales evalúa, aproximadamente, más de 400 pacientes al año con esta enfermedad.

Al respecto, la jefa de Servicio de Neurología del IPS, Carolina Velázquez, comenta que la edad promedio de inicio de la enfermedad es de 60 años y su riesgo aumenta significativamente con los años.

Sin embargo, alrededor del 5 al 10% de las personas que la padecen tiene una enfermedad de "inicio temprano", que comienza antes de los 50 años de edad, señala la especialista.

“Las formas de inicio temprano de la enfermedad generalmente son heredadas, aunque no siempre, y algunas han sido ligadas a mutaciones genéticas específicas. En casos muy raros, los síntomas parkinsonianos pueden aparecer en las personas antes de los 20 años. Esta enfermedad se llama parkinsonismo juvenil”, explica Velázquez.

Sus síntomas

La presencia del párkinson se caracteriza por cuatro síntomas principales que son: temblor, bradicinesia o lentitud de movimientos, inestabilidad postural, o deterioro del equilibrio.

La afectación inicia de un lado del cuerpo y con el tiempo pasa al otro lado, pero predomina donde iniciaron los síntomas.

El párkinson responde a la levodopa en un 70% a 100%, que es la dopamina que el organismo produce para que se puedan realizar los movimientos. Los trastornos musculares se deben a la falta de este neurotransmisor, que ayuda mantener un equilibrio entre los músculos para el buen funcionamiento, y la ausencia del mismo conlleva un desequilibrio y empiezan los temblores.

El tratamiento

El neurocirujano Jorge Duarte alega que esta enfermedad no se cura y que, cuando más temprano empieza, más son los daños que va ocasionando. El tratamiento para este tipo de mal es farmacológico, con medicamentos controlados de alto costo.

"Hay medicamentos que se trasforman en dopamina, como la levodopa, que es la más frecuente, pero con el tiempo se vuelve insuficiente, inclusive, y uno cada vez debe dar mayores dosis de medicación, sin tener los resultados requeridos", acota el profesional

Además del tratamiento, Duarte sugiere que el paciente también debe seguir una fisioterapia, y actividad física con caminata, ejercicios aeróbicos y cuidar su alimentación. "Son muchos factores que se deben de tener en cuenta para tener una calidad de vida", refiere.

Existe una opción de cirugía y se indica en las personas que ya no encuentran mejoría con los medicamentos. Si bien en Paraguay hay profesionales que puedan realizar el procedimiento, no existe infraestructura ni tecnología necesaria para el efecto.

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Se recomienda que el paciente con párkinson y su familia reciban una asistencia terapéutica que los ayude a superar la situación.

Foto: Diario Sur

Cuidado con cuadros depresivos

"El párkinson no solo es temblor de manos, piernas o trastornos de la mancha, sino que crea otros trastornos también en la persona, como lo es un cuadro depresivo, que incluso puede llegar a la demencia. Pero también va asociado a problemas vasculares, mismo por la edad y por las limitaciones que ocasiona esta la enfermedad", describe el especialista.

Recomienda que el paciente reciba tratamiento psicológico, al igual que su familia, para que los ayude a manejar la situación.

"Con el tiempo, cuando uno debe ir ajustando la dosis y en mayor cantidad, ya el paciente se va desanimando. El paciente debe recibir un apoyo psicológico para evitar un cuadro depresivo, desde el principio, al igual que la familia", insiste.

Duarte lamenta que en el país no se tenga una cultura de ir al psicólogo, y recalca que los parkinsonianos con este apoyo tienen una mejor calidad de vida.

Prevención

Actualmente, no existe una forma de prevenir la aparición de los síntomas, pero existen estudios de personas que llevan a suponer que los hábitos saludables y una vida sin mucho estrés pueden retardar la aparición de este problema.

Si bien no hay una estadística de que sea una enfermedad hereditaria, si existen perfiles en la familia con trastornos degenerativos vasculares, se puede tener tendencia a desarrollar párkinson.

Además, está demostrado que la actividad mental es fundamental para retardar la aparición de los síntomas, sostiene Duarte.

Teleconsultas

Un innovador plan piloto de teleconsultorio, a cargo del Servicio de Neurología, se realiza en Pilar, Departamento de Ñeembucú, donde se hace la selección de los pacientes para ser evaluados por el neurólogo a través de la web.

La doctora Carolina Velázquez, con ayuda de la clínica Marta Arce, del Hospital Regional IPS, viene implementando las consultas una vez al mes y ya fueron asistidos cerca de 49 pacientes en 2018.

Ella comentó que la idea originaria fue de la doctora Doris Roy, con muy buenos resultados en esta patología en especial.

"El proyecto lo estamos queriendo implementar en otros IPS periféricos, que tengan un equipo donde se puedan hacer este tipo de consultas. De esta manera, ya los pacientes no tendrán que venir hasta Asunción para seguir su tratamiento", expresó.

Por su parte, el Ministerio de Salud brinda asistencia a pacientes con párkinson en los hospitales de Luque y el Nacional de Itauguá. Mientras que el IPS ofrece asistencia en Asunción, Ciudad del Este, Encarnación, Pedro Juan Caballero y Villarrica.


Fuente: UH