Legado patrimonial de Quyquyhó puede potenciar turismo

Sus días tranquilos, la cordialidad de los habitantes del pueblo y la conservación de sus casonas históricas en un ambiente con fragancia a campo puro. Estas son las características de Quyquyhó, que contribuyeron para que la arquitecta Adriana Bareiro desarrolle en su trabajo de tesis, ya en el 2008, la propuesta del turismo slow (lento) para potenciar al distrito a través de su realidad cotidiana.

Entre los planteamientos figura la creación de hostales en las edificaciones antiguas y circuitos para visitar otros patrimonios tanto ambientales como culturales, en las afueras del área urbana. La arquitecta se encargó de analizar las cualidades y debilidades de la comunidad y con base en ello hacer la propuesta de lineamiento para el desarrollo, que fueron presentadas a la Municipalidad en aquel entonces.

"En el casco urbano, las actividades recomendadas fueron desarrollar las casonas patrimoniales con muchas habitaciones para hostales, brindando el plus del modo de vida; que los propietarios que viven allí puedan ofrecer comidas típicas o involucren a los visitantes en actividades tradicionales y cotidianas. Toda la tesis se planteó desde un desarrollo sustentable que no agreda el modo de vida de la comunidad", explica.

Señala que los hostales pueden ser el punto de partida para implementar otros circuitos de recorrido. Desde el casco histórico a otras zonas en las afueras de la zona urbana, tales como a las aguas conocidas como Chorro Guasu, Museo Yegros en la estancia Barrerito –en proceso de puesta en valor–, cerros, playas de Tebicuary y otros.

Crecimiento ordenado. La arquitecta señala que no está en contra del asfalto en la zona, pero afirma que el progreso debe llegar de una manera ordenada. Este tema está en pleno debate entre quienes quieren la pavimentación total en el área y de los que piden la conservación del casco histórico.

"Un punto débil que describo en mi trabajo es justamente que el pueblo quedaba aislado por la falta de asfaltado. Esto hacía que la gente no se quede en el pueblo por la falta de suficientes servicios. Pero la idea es que una vez que llegue el progreso sea de una manera ordenada, respetando los legados. Que la intervención no sea como se ve en otras ciudades. Si tenemos el papel en blanco, por qué no hacer bien las cosas", destaca.

"No estoy en contra de que se asfalten zonas que no agredan a los patrimonios y legados. Además, es más útil usar los recursos arreglando los puentes de las compañías y asfaltar esos caminos para que los productores tengan acceso al punto comercial, desarrollar el mercado municipal, arreglar la escuela y otros", especifica.

Pobladores realizaron movilización por tres días
Con una bandera de varios metros, carteles y música, una gran cantidad de pobladores de Quyquyhó realizaron desde el viernes una gran movilización exigiendo asfalto en toda la zona urbana. La postura es respaldada por la intendenta abdista, Patricia Corvalán
Las marchas volvieron a instalarse en el pueblo. Esta vez durante tres días y de una manera pacífica, según la convocatoria que lanzaron en las redes.
Con micrófono abierto, música y baile –ya sin arrojar huevos podridos o quemar neumáticos– volvieron a instalarse frente a la casa de la politóloga Milda Rivarola, como forma de protesta. Rivarola, junto con un grupo de gestores culturales, pide que se respete el trazado del casco histórico. Esta semana se reunirá la mesa interinstitucional para plantear una solución de intervención vial.


Fuente: UH