Es necesario un castigo ejemplar a responsables del caso Messer

La transparencia no es un valor que solo debe regir para la gestión pública, también para la gestión privada teniendo en cuenta que los recursos privados se obtienen en actividades que se desarrollan en el marco de transacciones donde intervienen personas, marcos legales e institucionales, bienes públicos y comunes. Esto hace que necesariamente las empresas también deban contar con estándares de transparencia.

En segundo lugar muestra que en Paraguay es fácil incumplir su marco jurídico. Nuestro país está haciendo una fuerte campaña en el exterior para atraer inversiones extranjeras.

La imagen dada en este caso no solo ahuyenta a las empresas con códigos de ética rigurosos, sino que además atraen a las corruptas. De hecho, contamos con numerosos ejemplos de empresas con contratos incumplidos o conductas al margen de la ley en otros países que se presentan en licitaciones públicas nacionales.

En tercer lugar, para tratar de mitigar el efecto negativo de la inseguridad jurídica y de la debilidad institucional del Estado, Paraguay debe terminar otorgando privilegios tributarios a la inversión extranjera para incentivar su llegada. Estos impuestos que dejamos de cobrar son los recursos que faltan a la salud y educación o son impuestos que terminan siendo cobrados a los nacionales. Al final, alguien paga las consecuencias. Lo peor del caso es que no hay evidencia empírica suficiente a nivel internacional que avale el supuesto de que la reducción de impuestos tenga el efecto positivo previsto.

El caso Messer no debe ser visto como un problema cuyas consecuencias se limitan a la creación de una red de funcionarios públicos corruptos. Las repercusiones son inconmensurables y no se reducirán a efectos político-institucionales o económicos a nivel macro.

El impacto llegará también al nivel micro, afectando el bienestar de las familias paraguayas. Hay que entender que este caso en particular tomó carácter público porque fue objeto de un estudio particular y profundo. Pero otros hechos como este que implican lavado de dinero, tráfico de influencia y abuso de poder ya están en el Poder Judicial.

La imagen que tiene Paraguay en el exterior obstaculiza que lleguen capitales que generan trabajo de calidad, innovación productiva y mayor competitividad externa en el sector privado. Adicionalmente, impacta negativamente en el desempeño de la inversión pública destinada a la infraestructura física, ya que el país pierde la oportunidad de contratar obras con empresas eficientes y honestas para terminar adjudicando obras a empresas internacionales de dudosos antecedentes.

La ciudadanía es la que termina pagando los efectos negativos con menores niveles de calidad de vida y bienestar. Por esta razón, no pueden quedar impunes los delitos que han sido encontrados en el estudio.


Fuente: UH