Director de Policía desconoce a los agresores de fotógrafo

El comisario principal Carlos Wilson Aguilera, director de Policía de Central, declaró ante la Fiscalía de Derechos Humanos y mencionó que no reconoce a los efectivos policiales que agredieron al reportero gráfico de Última Hora Raúl Cañete durante un procedimiento de desalojo ocurrido el 6 de marzo pasado en el asentamiento 12 de Junio, en Luque.

Durante su testifical se le exhibió la imagen captada por el profesional de este medio del oficial que supuestamente dio la orden de que sea sacado a golpes del procedimiento, pero dijo no conocerlo.

Además se excusó diciendo que 1.800 efectivos fueron designados para el operativo, por lo que –según el alto jefe policial– sería imposible identificar a todos los subalternos.

Por otra parte, el fiscal Santiago Bibolini comentó que ya cuenta con todo el listado de participantes con el cargo de cada uno que fue remitido por la Comandancia de la Policía, aunque ahora deberá desmenuzar y llamar a que se presenten ante el Ministerio Público para que comparezcan y puedan dar su versión de los hechos.

El interviniente manifestó que aún no pudieron identificar a los policías que participaron de la agresión contra Cañete.

GOLPES. Cañete dio su testimonio el 8 de marzo pasado. Indicó que la única intención de los uniformados era que dejara de hacer fotos. Comentó que pese a identificarse como fotoperiodista de ÚH, un policía ordenó a sus subalternos sacarlo del lugar, usando la fuerza. Acto seguido, los uniformados lo rodearon, lo tiraron al suelo, en una zona de lodo, para posteriormente arremeter contra él a golpes de puño, patadas y cachiporrazos.

Según el diagnóstico médico que fue arrimado ante el Ministerio Público, Cañete sufrió una fisura en una de las costillas, además de hematomas en el brazo y espalda.

Polémico desalojo
Los efectivos policiales ingresaron al predio de la Compañía Paraguaya de Comunicaciones (Copaco), en Luque, para desalojar a los ocupantes del asentamiento 12 de Junio, que eran alrededor de 1.200 personas. Además prendieron fuego a las casas.


Fuente: UH