Alrededor de 150 familias campesinas invaden borde de reserva San Rafael

Esto ocurre a unos 150 kilómetros de la ciudad de Encarnación, sobre una franja de más de dos mil metros de tierra mecanizada a ambos lados de un camino vecinal que parte en dos el lugar. Todo ello al borde de tupidos montes en donde se encuentra –de acuerdo con las organizaciones ambientales que operan en el lugar– el verdadero objetivo de los campesinos: la madera.

"Estamos ocupando tierra mecanizada, somos reconocidos como la Comisión Vecinal Taguató 2, por el Indert, supuestamente sería tierra de la reserva, pero acá no hay monte ni ha sido reforestado este sitio, alguien se está beneficiando con su uso, nosotros estamos pidiendo utilizar en beneficio de la familia de campesinos que necesitan de tierra, no vamos a salir hasta tanto la institución correspondiente nos brinde una respuesta contundente", significó el dirigente campesino Alberto Benítez.

Negó que se encuentran talando madera nativa dentro de la reserva y que ese sea el objetivo, aclarando que lo único que han tocado es el borde de una parte del bosque para utilizar su sombra.

¿Con automóviles? A nuestra llegada pudimos observar a hombres y parejas de hombre y mujer, que levantaban las precarias construcciones a una distancia cercana de 15 a 20 metros, una de otra, totalizando más de 100.

Llamó la atención la presencia de varios automóviles estacionados al costado de estas rudimentarias construcciones, cuya presencia desentonaba con el paisaje y con el argumento recién dado por parte de los representantes campesinos, con respecto a la presencia de los ocupantes en el lugar desde hace poco más de un mes.

Morínigo, el monitor forestal, explicó que la preocupación es con respecto al futuro de los montes. "Ellos pretenden 12.000 hectáreas de tierra, hasta el momento no han tocado los árboles, de acuerdo con comentarios de otras personas se pasa la voz de que muchos vecinos recibieron amenazas", contó.

El encargado de la reserva dijo que Hiroshi Shindoi, propietario de la parcela invadida, hizo la denuncia ante la Fiscalía por invasión, lo mismo al Mades y Procosara", confirmó el funcionario.

Hasta el momento no tiene respuesta a sus consecutivas denuncias.

Esta ocupación se registra a pocos días de que se incautó una carga de 30.000 pulgadas de madera aserrada nativa, que tenía como destino la ciudad de Asunción, y que fue procesada dentro de la reserva San Rafael, dentro de una promocionada, pero poco efectiva Ley de Deforestación Cero.


Fuente: UH