Mburicaó se va librando de basura, pero cloaca lo sigue contaminando

Sin embargo, las aguas de este emblemático recurso hídrico de la capital, de 16,25 kilómetros, siguen bajando con un alto nivel de efluentes cloacales e incluso desechos químicos, generando un nauseabundo olor en amplios tramos de su recorrido.

En la primera etapa de trabajos se notificó a contribuyentes de 1.207 viviendas de los barrios Mburicaó y Recoleta para sacar de sus patios traseros a las veredas muebles viejos, chatarras, electrodomésticos en desuso y otros para su posterior recolección.

En esta ocasión se abarcarán los barrios Bella Vista, Manorá y Santo Domingo, donde también se invitará a los vecinos a eliminar de sus inmuebles desperdicios que pudieran constituirse en potenciales criaderos de mosquitos.

DESAFÍO. El director general de Acción Social de la institución municipal, Iván Allende, indicó que se trata de un trabajo prolongado, donde el objetivo es sacar toda la basura que colmata este arroyo y también concienciar a la ciudadanía a no arrojar sus desechos a las aguas y librarse de las chatarras y otros desperdicios que acumulan en sus propiedades.

Por su parte, el director general de Gestión Ambiental, David Cardozo, manifestó que se seguirá notificando a vecinos e industrias para dejar de tirar sus desperdicios al Mburicaó y verter sus desechos cloacales o químicos a su cauce.

En ese sentido, mencionó que está vigente la Ordenanza 112, que exige que estas fábricas arrojen aguas claras tratadas a las tuberías o afluentes hídricos, donde se tienen establecidas multas que van desde los 27 hasta los 2.700 jornales mínimos, es decir, desde G. 2.193.804 a 219.380.400, además de penas carcelarias que se encuentran previstas en la Ley 116.

El titular del Mades, Ariel Oviedo, recordó que la solución a largo plazo de este problema de contaminación es la construcción de una planta de tratamiento que está en pleno proceso.

Asimismo, puntualizó que otra salida a mediano tiempo es mitigar los malos olores que se generan en la zona de desembocadura del Mburicaó con el río Paraguay, entubando cañerías del alcantarillado sanitario hasta una boca de descargas cloacales ubicada a unos mil metros de este punto.

Históricamente sacamos entre 6 y 8 toneladas de basura de los arroyos en cada minga que realizamos. Iván Allende, director de Área Social.


Fuente: UH