La ciudad que supera 62 años de dictadura

Marito respondió que el 3 de febrero es "el aniversario de Ciudad del Este" y que él iba a estar "por allí" celebrando, sin advertir quizás que la historia de la peculiar ciudad triple fronteriza se halla también ligada a la historia del stronismo, e incluso más, pues mientras la tiranía se fue borrando en otras zonas del país, en el Alto Paraná siguió funcionando un sistema político feudal regional, que solo cambió de pelos, pero no de mañas, y que recién ahora le está llegando su hora final.

Fundada el 3 de febrero de 1957, primero como Puerto Flor de Lis y luego como Ciudad Puerto Presidente Stroessner, fue un punto estratégico para el afianzamiento del régimen. La nómina de algunos de sus pioneros fundadores se iguala a la lista de los delincuentes que fueron más requeridos por crímenes contra los derechos humanos y el patrimonio del Estado.

"La ciudad que lleva mi nombre", como le gustaba referir al dictador, nació como una nueva El Dorado a orillas del Paraná, centro neurálgico de la "Marcha hacia el Este", oasis en medio del desierto verde que sedujo a migrantes atraídos por la ilusión de obras hidroeléctricas y puertos comerciales. Nació planeada a escala humana como la exuberante "Ciudad Jardín", con anchas avenidas y espacios públicos diseñados cual Brasilia guaraní subtropical, pero a poco la convirtieron en "jardín de la corrupción", al subastar paseos y plazas para instalar precarias galerías y casillas de venta informal, transformándola en un gigantesco bazar persa, subdesarrollada ciudad shopping para el "turismo de compras", eufemística denominación del contrabando.

Aquel 3 de febrero de 1989 le arrebató el nombre del dictador y le dejó una simple denominación geográfica, pero la esencia de su estructura económica, social y delictiva no cambió para nada. El viejo caudillo amigo y socio del tirano se volvió el gobernador de la era democrática, sin dejar de manejar los puertos clandestinos y las aeropistas del crimen organizado. Luego simplemente traspasó su imperio político a un nuevo clan que desde hace casi 18 años ha venido manejando los hilos del poder, gozando de la alianza y protección de la mayoría de los gobiernos que se sucedieron.

Si el país soportó 35 años de dictadura y ahora celebra 30 años de democracia, Ciudad del Este recién en estos días empieza a superar 62 años de un sistema de corrupción y autocracia, en gran medida gracias a la heroica lucha de un creciente sector de la ciudadanía esteña. ¡Salud por la libertad, Paraguay, pero más especialmente salud y felicidades, Ciudad del Este!


Fuente: UH