Cambios en la Policía tras balazos a niñas en procedimiento irregular

Vestidos de civil y a bordo de un auto particular, sin el logo de la Policía Nacional, agentes policiales persiguieron y dispararon contra un bus escolar e hirieron a dos niñas, de 8 y 11 años.

Esto ocasionó un nuevo escándalo en la institución policial, donde decidieron destituir a algunas autoridades a raíz de este hecho que ocurrió en la tarde del lunes en la ciudad de Areguá, Departamento Central.

El director policial del Área Central, Justo Ojeda, fue reemplazado por Carlos Aguilera, quien ocupa el cargo desde este martes, mientras que en Investigación de Delitos de la misma zona quedó como jefe Germán Arévalos en vez de Nelson Alderete, informó NoticiasPy.

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Vecinos del lugar llegaron a filmar parte del procedimiento luego de escuchar los disparos. En la grabación se escucha que pretendían llamar a la Policía, ignorando que justamente eran uniformados los protagonistas de la balacera.

De acuerdo con las informaciones preliminares, el uniformado Néstor Vázquez fue quien realizó los disparos contra el bus escolar, mientras que el suboficial Jorge Cañiza conducía el vehículo.

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Ambos son los principales involucrados que están siendo investigados por la Fiscalía. Ellos fueron apartados de sus funciones y sumariados por la Comandancia de la Policía Nacional, al igual que sus camaradas Marcos Marcial Flores, Cristian Llanes y Mario Fariña, quienes les prestaron apoyo luego de la balacera.

Tanto la Policía Nacional como el Ministerio Público coinciden en que el procedimiento fue irregular. La fiscala Mirtha Ortíz comentó que los uniformados habían entregado su guardia al mediodía del lunes y que el operativo en el que participaron se realizó a las 18.00.

El caso

Desde hace un año, Norma Beatriz Velázquez Valdéz se dedica al transporte escolar para ayudar a su familia. Sus papeles están en trámite en la Municipalidad y si bien el vehículo aún no está identificado, todavía está dentro del plazo que le dieron para hacerlo.

Su compañera de trabajo es Andrea Gavilán, quien además es madre de una de las niñas que utiliza el servicio.

En la tarde de este lunes trasladan a tres menores en el bus cuando se percataron de que un automóvil las perseguía a balazos. En ese momento Gavilán le dijo a la conductora que acelerara y pidió a los niños que bajen la cabeza.

Un disparo reventó una de las ruedas y el transporte se detuvo. Allí Gavilán se percató de que su hija recibió una herida de refilón en el dedo, pero la peor parte se llevó la de 8 años, quien tuvo tres impactos de bala.

Los ocupantes del vehículo se acercaron a la furgoneta y recién ahí se identificaron como policías y pidieron que les entregaran las niñas heridas. Ante la desconfianza, Gavilán no soltó a su pequeña y gritó para que viniera la madre de la otra menor, cuya vivienda estaba cerca.

Cuando la segunda madre vio a su hija ensangrentada accedió a que la lleven de urgencia al hospital. Los policías se llevaron el bus y fueron escoltados por sus demás camaradas. Todos ellos están sumariados y son investigados por la Justicia ordinaria.

Después de conocerse más detalles del procedimiento, las dos trabajadoras relataron lo sucedido. “Si decían que eran policías, yo iba a parar”, decía entre sollozos Norma Velázquez.

Ella pensó que moriría en la balacera y que no volvería a ver a sus dos hijos.


Fuente: UH