Hemorragia causada por lapicera

Ahora bien, pues dicha reunión no solo ocurrió, sino que a ella fue invitado el canciller nacional Luis Castiglioni. Todo esto para apoyar la posición de Mario Abdo sobre el caso Venezuela.

A través de sus medios, el cartismo demostró su disgusto por este guiño lascivo al movimiento Colorado Añetete. Lo menos que le dijeron fue traidor. Filártiga negó estar coqueteando, pero el episodio se suma a otros que vienen infundiendo nerviosismo en Honor Colorado.

Todo comenzó a fines de junio del año pasado cuando el ex intendente de Asunción Arnaldo Samaniego anunció que un grupo de nueve diputados y senadores se abría de la bancada cartista para formar un equipo independiente que "acompañaría las gestiones del presidente electo". Entre los desertores estaba nada menos que la senadora Lilian Samaniego. En su momento, aquello fue asombroso. ¡Nadie como los hermanos Samaniego habían recibido tantos favores de Cartes! Parecía el colmo de la ingratitud, pero las malas noticias continuarían. En noviembre del 2018 siete presidentes de seccionales de Ciudad del Este abandonaban Honor Colorado y el fenómeno se fue extendiendo a otros territorios. Hoy, Colorado Añetete sostiene que 37 de los 44 presidentes de seccionales de Central se alinearon al oficialismo. Si esto es cierto, se trata de una inquietante hemorragia interna.

Pero lo de ahora es, definitivamente, mucho más grave. Los que salen son tres gobernadores y 18 presidentes de seccionales de Itapúa. Ahora, de las 33 seccionales existentes en el departamento, 20 ya están con Mario Abdo. En esta oleada de transformismo político, el caso más notable fue el de Juan Schmalko, gobernador de Itapúa, a quien Cartes había puesto al frente de Yacyretá en el 2013 y parecía un aliado inconmovible del ex presidente. Otro gobernador que cambió de camiseta es el de Caazapá, Pedro Díaz Verón, el que fuera el primero en pedir la reelección de Horacio. Hoy queda como mal agradecido, pero quizás está intentando darle una mano a su hermano Javier, el ex fiscal general preso en Viñas Cué. Lo sabremos en unos meses. Carlos Arrechea, de Misiones, comprendió que no puede ser disidente por cinco años estando tan cerca de las ubres de Yacyretá.

Este éxodo masivo es cualquier cosa, menos sorpresivo. Hay que leerlo en clave colorada. Podría decir paraguaya, pero los otros partidos apenas hacen copias imperfectas del estilo republicano. Solo son leales al que garantiza la prebenda; su instinto voraz detecta dónde está el poder. Y si este cambia de manos, también cambiará su fidelidad. Frente a esta realidad, ni el dinero es suficiente. No estaba equivocada Estela Ruiz Díaz al acuñar el dicho "lapicera mata billetera".


Fuente: UH