Desde la ANR ven como inviable una convención para cambiar estatuto

Rolón señaló que si bien es cierto que los dirigentes están facultados por el estatuto partidario para llamar a una convención, "no es así nomás" que se busque "cambiar la Biblia del partido".

Alegó que para llevar a cabo una asamblea partidaria se deben tener en cuenta numerosos puntos y sobre todo preparar un monto alto para los gastos que acarrea una convención.

Sobre ese punto, mencionó que los alquileres tienen un costo aproximado de G. 400 millones. Señaló que además deben alquilar equipos de sonido, cableado, tarimas, contratar seguridad del local, policías de tránsito, conseguir que todos los convencionales estén acreditados, conseguir sillas de plásticos blandas por si exista cualquier inconveniente, alquilar un generador de la ANDE, y tener en cuenta el calor extremo para conseguir ventiladores o aires acondicionados portátiles.

"Yo no creo que los dirigentes puedan; ellos no son gente pudiente. Seguramente es el deseo de ellos llevar a cabo una convención, pero no es así nomás que se lleva a cabo; hay que ver muchas cosas, no tienen tiempo para llamar a una convención", indicó Rolón.

Mayoría. Rolón explicó que para llevar a cabo la modificación de los artículos que hablan de la antigüedad, se debe llevar a cabo la votación y aprobación de 2/3 de los convencionales presentes, es decir de más de 750 convencionales, ya que actualmente son 1.083.

Destacó que es la primera vez que en caso de ser aprobada, se hará una convención llamada por dirigentes.

Dijo que la ANR se encuentra cerrada hasta la segunda semana de febrero, por lo que no podrán recibir el pedido.

Pedido. Un grupo de más de 50 convencionales colorados de distintos puntos del país, nucleados en la Coordinadora de Convencionales Unidos, fijaron para el 8 de marzo próximo la realización de una convención extraordinaria de la Junta de Gobierno de la ANR, en la cual solicitarán la modificación de los artículos que hablan de la antigüedad para postularse a cargos electivos por el partido y para acceder a cargos partidarios como miembros de la Junta de Gobierno o la presidencia misma de la ANR. la idea es "evitar que haya un nuevo Horacio Cartes" en el sentido de aceptar candidatos con escasa antigüedad partidaria.


Fuente: UH