Cámaras de la casa del tío de Pavão no grabaron el asesinato

Los investigadores del Brasil descartaron este viernes la posibilidad de poder identificar –mediante las cámaras del circuito cerrado- a los asesinos de Francisco Chico Ximenes (60), tío de Jarvis Chimenes Pavão, ya que las cámaras no estaban grabando, informó el corresponsal Marciano Candia.

Leé más: Casi 200 disparos efectuados en asesinato del tío de Jarvis Chimenes Pavão

El medio brasileño Campo Grande News detalla que el domicilio contaba con cuatro cámaras, que servían para monitorear la zona, pero que a pedido de la víctima no registraban lo que sucedía.

Los primeros datos señalan como sospechoso del crimen a Sergio Arruda Quintiliano Neto, alias Minotauro, quien habría declarado la guerra por el control de la frontera a Jarvis Chimenes Pavão, extraditado al Brasil por una causa vinculada al narcotráfico.

La Policía brasileña recogió alrededor de 190 vainillas percutidas, de los calibres 5.56 y 7.62, en la casa de la víctima fatal, quien recibió alrededor de tres tiros que acabaron con su vida.

Le puede interesar: Matan a balazos al tío de Jarvis Chimenes Pavão

La disputa por el control del tráfico de armas y drogas en la frontera mantiene enfrentados a grupos criminales brasileños que se establecieron en territorio paraguayo desde hace varios años, entre ellos el Primer Comando Capital (PCC) y el Comando Vermelho.

La muerte de Chico debilita aún más la estructura de Pavão en la frontera, ya que varias personas de su entorno ya murieron, como su hermano Ronny Chimenes, su abogada Laura Casuso, además de una larga lista en la que figuran un ex secretario y su hijo, un guardia, un administrador y un piloto, entre otros.

Entérese más: Minotauro desea acabar con clan de Pavão para ocupar sus espacios

Según la publicación, Chico había sido arrestado mientras tramaba un ataque a Minotauro, con el que pretendía vengar la muerte de personas vinculadas a su sobrino.

Las personas que mataron al tío de Jarvis llegaron hasta su casa, ubicada en el centro de Ponta Porã, a bordo de cuatro vehículos, los cuales fueron abandonados y quemados posteriormente.


Fuente: UH