Bolsonaro echará al comunismo del Estado y venderá edificios públicos

El presidente brasileño, Jair Bolsonaro, autorizó ayer la destitución de funcionarios que defiendan ideales comunistas y la venta de muchos de los 700.000 inmuebles propiedad del Estado, para contribuir a contener el elevado gasto público.

Las decisiones fueron adoptadas en la primera reunión del llamado Consejo de Gobierno, que es integrado por el propio mandatario, por el vicepresidente y general de la reserva, Hamilton Mourão, y por los 22 ministros del Gabinete, que hasta el mes pasado tenía 29 miembros y en otras épocas llegó a tener casi 40. El ministro de la Presidencia, Onyx Lorenzoni, dijo que la decisión de revisar la estructura de la administración pública y destituir a los funcionarios no alineados con las ideas de Bolsonaro es parte del compromiso que adoptó durante su campaña electoral. "No tiene sentido tener un Gobierno como el que tenemos ahora con personas que defiendan otras ideas u otra forma de organización de la sociedad", declaró Lorenzoni, quien hoy mismo dio el primer paso y anunció la destitución de unos 300 funcionarios con contratos temporales.

La decisión, autorizada por el propio Bolsonaro, se aplicará en todos los sectores de la administración pública, en los que será revisada la situación de las personas contratadas temporalmente, en su mayoría para cargos considerados de confianza. Lorenzoni apuntó que los criterios para decidir la situación de los funcionarios también serán técnicos y que se tomarán en cuenta a la hora de definir si esos cargos volverán a ser cubiertos o si serán definitivamente extintos. En la reunión, la primera que Bolsonaro celebra con todos sus ministros desde su toma de posesión, el pasado 1 de enero, también se decidió que cada Ministerio hará un inventario de inmuebles de su propiedad, a fin de proceder a la venta de aquellos que no sean necesarios. "Las primeras informaciones dicen que el Estado tiene cerca de 700.000 inmuebles en todo el país, lo que causa gastos inmensos de mantenimiento", indicó. Agregó que el nuevo Gobierno identificó ya que, además, hay ministerios que, pese a contar con predios propios, alquilan otros espacios, lo cual no tiene ningún sentido e infla un gasto público que el presidente Bolsonaro está decidido a reducir a mínimos.

Buscarán gran recaudación con las privatizaciones
La privatización de 12 aeropuertos y cuatro puertos brasileños debería atraer 7.000 millones de reales (USD 1.850 millones) en inversión inicial, escribió el presidente Jair Bolsonaro, en Twitter. El Gobierno de Bolsonaro está compuesto por economistas de tendencia de libre mercado, generales en retiro e ideólogos religiosos, pero resta por ver cuán comprometido está con la liberalización de la economía. El ministro de Economía Paulo Guedes, uno de los mayores promotores de las privatizaciones, manifestó ayer que planea reducir la carga fiscal de Brasil al 20% del producto interno bruto desde 36%, liberar al mercado crediticio de la saturación de los bancos estatales y reducir el proteccionismo.


Fuente: UH