Temer se apresta para la Justicia cuando deje el poder

"No tengo la menor preocupación con eso", dijo el mandatario en una rueda de prensa con corresponsales extranjeros, en la que afirmó que su conciencia está tranquila y que está convencido de que probará su inocencia.

"La vida me llevó a la Presidencia y eso tiene riesgos", apuntó el gobernante, sobre quien pesan dos acusaciones por corrupción en relación a sus presuntos vínculos con la empresa cárnica JBS y una tercera sobre supuestas maniobras para favorecer a otra compañía privada con un decreto que reguló la actividad portuaria en el país.

En los dos primeros casos, las acusaciones fueron formuladas por la Fiscalía General, pero la posibilidad de llevarlo a juicio fue bloqueada por la Cámara de Diputados, que las dos veces negó su necesario desafuero.

En el caso relativo a los puertos, la Policía Federal ha concluido las investigaciones, pero la Fiscalía ha dado a entender que sólo hará la acusación formal una vez que deje el poder, pues ni siquiera queda ya tiempo para el análisis parlamentario.

Según dijo Temer, quien insistió en su inocencia, esos fueron algunos de los peores momentos que pasó en el ejercicio del poder, que asumió a mediados de 2016 tras la destitución de Dilma Rousseff, de quien era su vicepresidente.

"Siento que fui y soy víctima de una injusticia", sobre todo en el aspecto "moral", declaró.

"Tengo medio siglo en la política y mi vida siempre fue limpia hasta que llegué a la Presidencia", apuntó Temer, quien consideró que las acusaciones fueron tramadas en el marco de una campaña feroz que orquestó la oposición.

Temer, quien le entregará el poder a Jair Bolsonaro, ganador de las elecciones celebradas en octubre pasado, reafirmó que ese día terminará su vida pública.


Fuente: UH