“Si Chiquitunga viviera hoy protestaría contra los feminicidios”

Y puso ejemplos en contra de qué lucharía Chiquitunga. "Estoy segurísimo que protestaría, hablaría muy fuerte contra los feminicidios: ¡Qué cosa terrible de un tiempo a esta parte en Paraguay; de dónde sacamos esa costumbre! Es feo que esto suceda, matar a quienes pensamos que son las más débiles", reflexionó.

Giménez no ocultó su preocupación por la cantidad de muertes violentas que se producen en contra de las mujeres, "cada vez más numerosas, se repiten los casos", apuntó. Y dirigió, en ese momento, su mensaje al auditorio masculino que se encontraba en la explanada siguiendo la misa: "Es una cosa que no tendría que seguir, vamos a atajar eso. No puede ser, habla muy mal de nosotros como sociedad y de nosotros como varones".

ABORTO. Para el obispo emérito, la beata igualmente opondría sus fuerzas contra el aborto, a cual calificó como un "mal de siglos". Criticó que en varios países del mundo y de la región se legaliza esa práctica y consideró que eso "significa que no es para penar matar a niños inocentes".

Instó a cerrar filas en contra del aborto, toda vez que se presente la intención de despenalizarlo. "¿Cómo vamos a permitir eso en Paraguay, precisamente son los más débiles, los más inocentes que no pueden defenderse?", se preguntó el monseñor.

En palabras del prelado, Chiquitunga si viviera hoy "también lucharía contra las drogas" y para que muchos jóvenes no caigan en la trampa de las adicciones. Relató una anécdota en la que un colombiano le dijo que Paraguay iba a pasar de ser la ruta de la droga, a un lugar de drogadictos. "Y miren lo que está pasando", lanzó haciendo referencia quizá a los muchos niños y jóvenes que se drogan en la vía pública.

FAMILIA. Giménez se expresó preocupado por la dispersión familiar que afecta principalmente a los niños y jóvenes. "Los papás por acá, las mamás por allá se van; algunas vuelven, otras no. O se van y construyen otro hogar, lejos y se quedan los niños por acá", dijo al afirmar que "la dispersión produce mucho dolor en los corazones de nuestros niños y jóvenes".

Remató su sermón ensalzando el legado de vida de la beata, que "podría servir como espejo donde la juventud puede mirarse", las chicas como los varones. "Ella escuchaba y practicaba la palabra. Era una mujer completa, más valiosa que las perlas, dice una lectura. De manos hacendosas que ayudan al desvalido, y tiende sus manos al pobre. Tiene fuerzas, dignidad. Da lección de amor y de sabiduría. Y nos vamos mirando al espejo a ver qué tal estamos y qué cosas podríamos corregir en nuestras vidas", refirió.

"Ojalá surjan de esta generación del Trienio de la Juventud grandes santos y grandes santas también", auguró.

Reseñó que el Papa les pidió que escuchen testimonios sobre "mamás que podrían llegar a los altares".

"Fíjense un poco en las mujeres paraguayas santas en la historia del país: abuelas, madres, tías, esposas, monjas, que silenciosas se han entregado a Dios y a la Virgen para sacar adelante a sus familias y que probablemente han tenido a la Virgen de Caacupé como espejo", parafraseó.


Fuente: UH