Pide colaboración en Caacupé porque no recibe ayuda del Estado

Rosalino Peralta llegó el martes hasta Caacupé y este miércoles estaba ubicado frente a Tupãsy Ykua en una silla de ruedas a la espera de colaboración voluntaria de los visitantes. Explicó a Última Hora que a los 14 años quedó paralítico.

Primero sufrió un golpe fuerte mientras trabajaba, pero luego de un año y medio quedó ya sin poder mover las piernas.

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Lamentó la falta de atención médica por parte del Estado, ya que nunca pudo ser tratado y tuvo que quedar en la silla de ruedas. Estaba acompañado por dos jóvenes que lo ayudan en el traslado ya que prácticamente no tiene familiares. Vinieron en colectivo desde el Departamento de Caazapá, pero duermen a la intemperie.

Este miércoles estaba en la calle Asunción, del barrio Tupãsy Ykua, con una sombrilla frente a la réplica de la antigua iglesia bajo el sol de diciembre. Igualmente, afirmó que la gente colabora con él lo justo como para que pueda pagar su comida, pero no todas sus necesidades básicas.

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Igualmente, manifestó su agradecimiento a Dios por “estar bien de juicio” y comer bien. Fuera de lo que es su parálisis, no sufre alguna enfermedad crónica.

Cientos de miles de personas llegan a Caacupé como cada año para visitar a la Virgen, pero también vienen comerciantes y vendedores para hacer un dinero extra.


Fuente: UH