Macron retrocede ante las protestas y suspende las medidas fiscales

Acorralado por una crisis que alcanzó su punto más álgido el sábado, con escenas de guerrilla urbana en pleno corazón de París, el Ejecutivo hizo algunas concesiones, esperando que estas basten para calmar la furia de los manifestantes que sacuden el país desde hace cerca de tres semanas.

Fue el primer ministro, Edouard Philippe, el encargado de anunciar las tres medidas con las que el Gobierno espera "restaurar la paz y la serenidad en el país". El plan, que fue pactado el lunes por la noche durante una reunión de crisis con Macron, incluye la suspensión durante seis meses del alza de un impuesto a los combustibles, la congelación de los precios de la luz y el gas durante el invierno y el abandono de un plan para endurecer las revisiones técnicas de los coches más contaminantes. Estas medidas engendrarán una pérdida de cerca de 2.000 millones de euros para las arcas públicas.

Esta es la primera vez que Macron, que llegó al poder en mayo 2017 con una agenda reformista, retrocede ante la presión de las calles.

Pero estas concesiones podrían ser insuficientes para calmar los ánimos de los franceses que expresan un hartazgo general con su política fiscal y social.

"Los franceses no quieren migajas", dijo a la AFP Benjamin Cauchy, una de las figuras de los chalecos amarillos, que han ampliado sus reivindicaciones. Piden, entre otros, un aumento del salario mínimo y una subida de las pensiones, y la restauración de un impuesto al patrimonio de los más ricos, entre otros.


Fuente: UH