Reparan las canaletas de la muerte para mejor canalización de lluvias

La reconstrucción de muros socabados de los canales que recorren varias cuadras de la calle Humaitá y la limpieza de la gran cantidad de basura y posterior instalación de un lecho de cemento tendiente a mejorar la canalización de las caudalosas aguas que se forman en cada precipitación fue iniciada ayer por la Municipalidad de Fernando de la Mora.

Las obras se encaran en las zonas conocidas como Itá Ka'aguy y Barcequillo (Tres Bocas), del citado Municipio metropolitano, donde el pasado sábado 3 perdiera la vida un reciclador de nombre Carmelo Dejesús Ocampos Ferreira (43), al caer a estas estructuras de drenaje y ser arrastrado por varios kilómetros hasta un puente en la zona de Arroyo Seco, Villa Elisa, donde se encontró su cuerpo.

En el 2016 ya había fallecido por las mismas circunstancias Ángel Sebastián Vera Acosta y según los vecinos hubo otro caso de muerte ese año de Reinaldo Chaparro en Humaitá y Brígida Gamarra, donde se alza un nicho, él perdió el equilibrio y fue a parar al fondo del canal.

Julián Domínguez, maestro de la construcción encargado de estos trabajos, explicó que desde la institución comunal recibieron la orden de arrancar con las reparaciones, donde también se tiene previsto reponer el empedrado que fue arrancado por los raudales que bajan con mucha fuerza por la mencionada arteria.

El mismo dijo desconocer si en esas tareas estaba contemplada la colocación de barandas de protección y el cambio de los puentes de madera por material, ya que ello no forma parte de las directivas recibidas por parte de las autoridades municipales.

Infructuoso resultó el intento por conocer la opinión del intendente fernandino Alcides Riveros sobre las mejoras que se piensan realizar y si las mismas incluyen las referidas barandas y si están marcadas para todo el recorrido de la calle Humaitá. Lo concreto es que en todo su trayecto se observa que la base de los canales están colmatados de mucha basura, desde troncos hasta viejos sofás y todo tipo de envases plásticos vacíos, lo que obstruye el escurrimiento efectivo de las lluvias.

DAÑOS. Todo el caudal que generan las torrenciales precipitaciones de los últimos meses también derivan en la generación de sensibles daños en calles empedradas como Mauricio José Troche, Patricio Colmán y a la carpeta asfáltica de arterias existentes en la zona.

Uno de los perjuicios más significativos se tienen sobre Avelino en su intersección con Humaitá, donde se abrieron profundos baches que ocasionan inconvenientes al pesado tráfico que se tiene en el lugar. Los agujeros obligan a conductores a maniobrar como sea para seguir la marcha, sin que se tenga a un solo agente de tránsito en ese punto para encauzar la circulación.

También sobre la calle Capellanes y Progreso, que está en su mayor parte cementada, se abrieron algunos hoyos que de no ser bacheados pueden agrandarse con la aparición de los raudales.

Queremos que el agua corra mejor. Reforzaremos muros, limpiaremos el canal y cementaremos la base. Julián Domínguez, constructor.

Sin dudas faltan barandas de protección a lo largo de los canales. Pediremos a la Comuna que las coloque. Santiago Asoyá,vecino.

Fuente: UH